sábado, 22 de enero de 2011

La casa nueva

***Tony***
Estábamos buscando una casa nueva, estábamos viviendo todos en casa de mis suegros, eso era un poco incomodo, yo vendí mi cabaña y mi auto para poder colaborar, mi suegra nos prestó un poco de plata y salimos a buscar.
Encontramos una bonita casa, solo necesitaba unos retoques, tenia cinco habitaciones, una cocina amplia, un living espacioso y tres grandes baños.
Le faltaba un poco de pintura, y otras cosas pero nada de mucha importancia.
La compramos a buen precio, teníamos que seguir viviendo con los padres de Camila, hasta que remodeláramos la nueva casa, salimos a comprar cosas de limpieza, pintura, y algunas cosas para la habitación del bebe, como una cuna, biberón, un sonajero, algunos videos para niños.
Cuando terminamos de limpiar toda la cada, comenzamos a pintar, empezamos por las habitaciones, la de Prisci era rosita, con unos dibujos de Barbie, mariposas y corazones, estaba seguro de que le encantaría.
Continuamos con la del bebé, era un varoncito, por lo que elegí el color verde, le dibuje algunos arboles y animales del bosque, junto con otros dibujitos para niños.
Pintamos el nuestro, seguimos con el living, y la cocina, hasta terminar toda la casa. Les  hicimos una sala de juegos, pusimos un estante lleno de libros que habíamos leído, y otros nuevos, lo único que quedaba era ordenar el patio,  allí teníamos mucho por hacer.
Preferimos descansar, para mañana ya estaría toda la pintura seca, y nos podríamos mudar de una vez por todas.
Me levante a la medianoche, el doctor me había dicho que no me esforzara demasiado, pero no resistí la tentación.
Me dirigí directamente hacia el patio, me saque la remera, y comencé a trabajar, el pasto estaba alto, y estaba lleno de yuyos.
Sentí como los yuyos raspaban mis abdominales, aunque ahora estaba un poco mas relleno, siempre había cuidado mi imagen, iba al gimnasio todos los días, y corría todas las mañanas, pero con lo que paso en los últimos meses, no había tenido tiempo de regresar a mi rutina.
Había varios, juegos desarmados en el fondo, probablemente la otra familia, no tenia espacio para llevarlos.
Los amontone en un rincón, me arrodille en el pasto, comencé a sacar los yuyos, uno a uno, cuando al fin termine, pase la maquina de cortar el pasto, todo estaba quedando muy ordenado.
Arregle la hamaca que colgaba del viejo roble, estaba un poco gastada, pero se podía usar por unos años más.
Puse los juegos en su lugar, y me tire en el pasto, me quede mirando la luna toda la noche, hasta que me dormí. El pasto estaba tan suave que, no pude evitarlo.
Al amanecer, Camila me estaba buscando, me había preparado el desayuno, se sorprendió mucho cuando vio lo que hice con el patio.
Me reprocho durante toda la mañana que no tenía que esforzarme mucho, q descansara en la cama, que me podía enfermar, y más.
Le di un beso, y le dije
-Relájate mujer, la que va a terminar mal sos vos si seguís así, te va a agarrar un ataque de nervios.
Correspondió mi beso y se calmo durante un largo rato.
A la tarde, decidimos que era tiempo de trasladar nuestras cosas, Camila ya estaba de siete meses, tenia miedo que rompiera la fuente y nuestro bebe corriera peligro.
Así que llame a unos amigos, Diego vino con su equipo de basquetbol para ayudarnos.
Dejamos todo dentro de la casa, yo subí cada caja a su cuarto, y acomode los muebles, no estaba seguro de cómo le gustarían a ella, nunca había sido bueno para decorar interiores.
Comencé con el cuarto del bebé, en una repisa, puse todos los libros de cuentos, que compramos para el, en otra puse las cosas necesarias como los pañales, el talco, el sonajero, y una radio para escuchar que hacia por las dudas.
Su cuna ya estaba ordenada, en un rincón puse unos cuantos ositos de peluche, y en otro puse algunos autitos, lo suficientemente grandes para que no se los comiera.
Continué con el de la niña, era un poco mas difícil, por lo que le pedí ayuda a Camila, se me hacia imposible saber donde colocar las muñecas y la casita.
Le dejamos dos repisas llenas de barbies y muñecas, un silloncito lleno de osos de peluche, y  lámpara rosita en su mesita de luz.
Nuestro cuarto, era un poco más grande por lo que tardamos un poco más en decorar.
Decidimos que ya era la hora, buscamos a la niña, le tapamos los ojos, y la llevamos a su habitación.
Ella se emociono mucho, comenzó a saltar por todos lados, corrió a ver el estante con muñecas, y luego el de libros, salió corriendo por la puerta, entro en el cuarto del bebe, luego paso por el nuestro, el living, la cocina, y el patio, cuando lo vio, salió corriendo hacia la vieja hamaca que yo había estado restaurando.
Me piido mas de una vez que la empujara, yo estaba jugando con ella mientras mi mujer nos filmaba, estuvimos en la calesita, en los trepadores, y después fuimos con ella, decidimos hacerla jugar a la calesita, pero se mareo demasiado pronto.
Unas semanas después, ya estábamos instalados, yo había conseguido un trabajo en un boliche, estaba como cantinero, mecánico, y de vez en cuando me llamaban para limpiar algunos desordenes, la paga no era muy buena, pero era algo mientras conseguía un trabajo mejor.

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