martes, 11 de enero de 2011

El hospital

(Camila)
Tony se estaba yendo, cuando mi novio le rompió un par de botellas en la cabeza.
Vi poco a poco como Tony caía al piso, comencé a gritar lo más alto que pude.
-¡llamen a un médico!
Mientas tanto mi novio estaba con los ojos abiertos como platos, no podía creer lo que había hecho.
La desesperación se apodero de mí, se me aflojaron las piernas, y me enfurecí demasiado con mi novio, no podía creer lo que había hecho, vi la sangre brotando de su cabeza.
Decidí posponer la boda durante un mes, hasta que las cosas se arreglaran, estaba muy confundida y enojada, no sabia que hacer.
Llevaron a Tony al hospital, el estuvo inconsciente durante unas semanas.

(Tony)
Desperté, y me encontré en una cama de hospital, mi mente aun no podía recordar lo sucedido, todo lo que recordaba era mucho odio, y lagrimas.
Vi a Camila junto a mi cama, ella abrió los ojos como platos al verme despierto, lo único que pude hacer fue sonreír, ella estaba ahí , quizás estaba muerto y ella era mi ángel, no me importaba ya, solo me importaba que ella estaba ahí sentada mirándome con ese hermoso brillo en sus ojos.
Llamo a los médicos en seguida, ellos me revisaron, pero no me dieron el alta, ellos tenían miedo que tuviera perdida de memoria temporal.
Ojala hubiera pasado eso, pero yo recordaba todo, salvo lo que paso cuando me iba de su boda, recordaba esa carta, todo estaba en mi mente.
Quise preguntarle que había pasado pero no tuve el coraje suficiente, probablemente ella ya estaba casada, y yo tendría que aceptarlo, no me quedaba otra opción.
Ella me miro intrigada, sabia que algo me estaba preocupando así que me dijo:
-¿Qué te pasa?- en sus ojos había curiosidad con un toque de lastima por mi.
-Nada, solo que… ya se que te perdí- no la podía mirar a los ojos, la tristeza se apoderaba de cada centímetro de mi cuerpo.
-No me casé, decidimos posponer la boda un mes, es que… estoy confundida-se sujeto el pelo que le caía sobre sus hombros.
-Oh lo siento- fue lo único que se me ocurría decirle, aunque yo sabia que no lo decía de verdad, esa noticia me había puesto muy feliz.
No sabia que decirle, estaba seguro de que esa boda era importante para su padre, pero también tenía mis deseos de tenerla, era egoísta de mi parte, podría haber dejado a su familia en la calle, y así ella nunca mas me hablaría.
El miedo que me provoco esto  fue enorme, le dije:
-Perdón, es mi culpa que no te cases ahora, prometo que en cuanto me den el alta me iré de aquí, y te dejare vivir tu vida en paz.
- Solo te pido tiempo, no estoy segura de que quiero ahora.
-Entonces tomate tú tiempo- en ese momento entró la enfermera, el horario de visitas habría acabado, ella se tenía que ir, supuse que sería lo mejor, yo también necesitaba pensar y aclarar mis ideas.

1 comentario:

  1. no tengo mas qe decir qe me encantO!!!!
    sige escribiendo por qe lo haces muy G E N I A L

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