lunes, 24 de enero de 2011

Horrible pasado


***Camila***
Estaba con Prisci en el baño, hasta que note 10 quemaduras de cigarrillos, me aterré con tan solo verlas, al principio pensé que había sido Tony, que no lo conocía lo suficiente, pero el no fumaba hace ocho meses, lo había dejado por el embarazo.
-¿Quién te hizo eso? ¿De cuando son?- grite lo mas fuerte que pude llamando a Tony.
Al llegar el, la niña comenzaba a llorar, parecía avergonzada de lo que iba a decir, o mas bien parecía que tenia miedo.
-Mi papá verdadero- fue lo único que dijo, nos miramos el uno al otro, la niña comenzó a llorar, como si hubiera hecho algo malo.
Cuando al fin la calmamos, fuimos a acostarla, la tapamos con su colcha rosa, y dejamos la puerta abierta por que no le gustaba la oscuridad.
A la mañana siguiente fuimos con mi marido a ver a la asistente social, queríamos saber más del pasado de nuestra hija.
Ella busco en sus archivos, y comenzó a contarnos lo sucedido.
-Hace tres años, ella tenia cuatro años, el padre abusaba de la niña, una mañana la madre se fue de compras al supermercado y dejo a la niña con el, ella se escondió bajo de la cama, pero el la encontró y se enojo mucho al verla asustada, comenzó a prender cigarrillos y se los apagaba en la espalda, luego la violó.
La señora pareció quedarse muda, tuvimos que insistirle para que siguiera la historia, el padre era un hijo de puta,  Tony dijo que si lo llegaba a ver, estaba seguro de que lo mataría.
-La madre llego del supermercado, y lo encontró haciéndole cosas a la niña, comenzó a gritarle que se fuera, pero el la golpeo hasta que la dejo tirada en el piso, parecía casi muerta, miro a la niña y le dijo
“¡Todo es tu culpa!” se dirigía a golpear a la niña cuando la madre le clavo un cuchillo por la espalda, el se lo saco  y se lo clavo a ella, le perforo un pulmón, murió por la  hemorragia.
Ese mismo día los vecinos llamaron a la policía por que habían sentido muchos gritos, la niña fue encontrada por los vecinos en el patio de su casa, estaba escondida llorando.
Quedamos boquiabiertos con la historia de nuestra hija, con razón ella no quería hablar de eso, ahora la comprendíamos mejor que nunca.
No podíamos creerlo, decidimos que la íbamos a ayudar en todo, íbamos a hacer que ella superara esa situación, comprendíamos por que ella se levantaba a mitad de la noche asustada, tan pequeña y viviendo una pesadilla.
No le comentamos nada a ella, no queríamos que se preocupara y que recordara, Tony se fue a la casa de Diego, necesitaba hablar con alguien, la noticia lo había dejado amargado, y pensó que el debería saberlo, ya que era el tío preferido  de la niña.
***Diego***
Estaba tirando la chatarra fuera de mi jardín, estaba aburrido, no había nada en la televisión, sentí que se acercaba un coche, era mi hermano, al fin el aburrimiento se iba a esfumar, pero por su cara al estacionar, supuse que algo andaba mal, tenia una cara de zombi demente.
-Lamento venir así, pero necesitaba hablar con alguien- comenzaron a caer lágrimas de sus ojos, eso me preocupo demasiado.
-¿Qué paso? ¿Tu familia esta bien?
-Vengo a hablarte de Priscila- se puso las manos en la cara y se arrodillo, estaba realmente enfurecido, y maldiciendo a alguien, no sabia a quien, pero algo tenia que ver con la niña.
-¿Le paso algo? ¿Que tienes? Te escucho- me estaba impacientando, comenzó a contarme desde que Camila estaba bañándola hasta que la encontraron.
Me quede realmente anonadado, mi sobrina había sufrido tanto, era tan pequeña, tan frágil, tan inocente, sentía ganas de golpear algo, tome un fierro que había dejado y comencé a golpear un montón de chatarra en el patio.
Tony comenzó a hacer lo mismo, estábamos tan enfurecidos, que teníamos que descargarnos con algo.
De mis ojos salían lágrimas de bronca y lastima, ese maldito se tenía que pudrir en el infierno, se lo merecía.
Cuando terminamos de golpear todo lo que encontramos, le invite un café, me preguntaba si algún día se le irían esas marcas, le preste una crema para cicatrizar, me había servido cuando me corte en el brazo con una sierra, esa crema era una maravilla.
Quizás podía ayudar, pero no sabia como funcionaria en la piel quemada hace años.
Luego fuimos a la casa de el, intentamos fingir que nada pasaba, pero se nos hacia imposible, Camila estaba preparando un bizcochuelo con la niña, tenia el niño en brazos, ella era una verdadera madre, parecía haber nacido para eso.
Verlos nos calmo un poco, Tony estaba sonriendo, pero sabia que aun estaba dolido por dentro, lo conocía demasiado bien.
Iba a darle el mejor trato, para que se olvidara de ese horroroso pasado, no iba a dejar que su hija algo tan perverso como eso nunca mas y yo lo ayudaría.

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